lunes, 13 de noviembre de 2017

Reseña: "Ben-Hur", de Lewis Wallace

Ben-Hur” (título original: Ben-Hur: A Tale of the Christ, literalmente Ben-Hur: una historia de Cristo), es una novela épica, del escritor estadounidense Lewis Wallace, publicada en 1880.

Probablemente una obra cuyo nombre es famoso gracias a la película basada en esta. Pertenece también al género de Novela histórica, ya que se centra en un periodo histórico muy importante: los tiempos de Jesús, extendiéndose hasta los inicios del cristianismo. Se aprovecha de la historia para que la ficción al entrelazarse con la realidad, se confunda y consigan una emocionante historia donde las referencias y sucesos abundan con gotas de acción y drama.  
Durante las primeras líneas, se delinean los paisajes hebreos, por donde pasa un hombre el cual se describe con minuciosidad. Más adelante, dicho individuo se encuentra con otros tres semejantes a él, quienes viajaban por un mandato de fe proveniente del mismo Dios, quien le iluminó a cada uno, miembros de diferentes religiones (un indio; un griego y un egipcio). Nos enteramos, gracias al testimonio de cada uno, que, tales hombres eran Baltasar, Melchor y Gaspar –los tres reyes magos–. En esta parte la curiosidad se manifiesta, por la intervención de tales figuras dentro de la ficción.  
En los siguientes capítulos, se narra la travesía de aquellos en busca de aquel que había nacido Rey de los Judíos. No es hasta después de esto que, aparece la persona que le da título a esta novela: Judá, Ben-Hur.    
Judá es un muchacho de fe cristiano, de espíritu guerrero. Tras muchos años separados, su amigo Messala vuelve a Jerusalén, llevando cinco años de vivir en Roma. Al volver, su antiguo ser había desaparecido, puesto que había adquirido los dioses, pensamientos y costumbres del pueblo romano. Discutiendo sobre las diferentes deidades a las que alababan y sobre los logros de cada lugar, Messala hiere el corazón de su amigo, por sus arrogantes y pedantes palabras, las cuales humillaron al pobre Judá.
Ben-Hur, interpretado por Charlton Heston

A pesar de los años de ausencia, desde aquel día en que se volvieron a ver, esa amistad se rompió. Más adelante, mientras Ben-Hur se lamentaba en el techo de su casa, pasaba el emperador Graco en compañía de sus hombres, y en esas, por accidente, un ladrillo cayó sobre este. Messala le delata con fines malévolos y debido a esta malaventura, la familia Hur pasará al miserable martirio… Ben-Hur es condenado a la esclavitud, mientras que sus riquezas quedan en manos del gobernador. Y así, no vuelve a saber nada de su familia, siquiera si viven o mueren.

“El joven judío sintió afirmarse su resolución de aniquilar a toda costa a su enemigo; aunque tuviera que arriesgar su vida, le humillaría. Premio, apuestas, honores, amigos, todo aquello que excitaba a los otros no tenía para él interés alguno; todo dejaba de existir ante su implacable propósito de venganza.”

El punto del libro consistirá en la aventura agotadora por la que pasará Ben-Hur para huir de esa esclavitud, para así, conseguir sus dos anhelos. El primero, venganza de aquel que pisoteó su honor y le humilló sin piedad; el culpable de esa condena: Messala. Y, el segundo, recuperar a su mamá y su hermano, lo cual será lo más arduo. Además de ello, tendrá gran influencia en la historia el personaje de Jesucristo, puesto que, al enterarse el protagonista de que ha llegado el hijo de Dios al mundo, desea buscarle para venerarlo, entusiasta de conocerle.  Jesús pasará incluso a ser un personaje más, encargado de conectar y guiar la historia hacia su fin, participando en ella de manera considerable.   
Uno de los factores más destacables del libro es precisamente ese ingenio que tiene el autor para relacionar la historia con la ficción, donde, sin importar la religión que tenga el lector –o aunque no sea creyente–, termina envuelto por cómo interfiere la realidad en el drama. Gracias a esto, podemos adquirir conocimientos sobre aquellos tiempos: las costumbres, pensamientos y demás. Nos enteramos de las discusiones constantes de entonces, como la creencia en que el rey de los Judíos, más que un humilde sería un guerrero con corona; o, los conflictos que se daban entre los diversos pueblos, como Grecia, Roma, Jerusalén… debido a la divinidad bifurcada en cada zona.

Las pasiones que se desatan durante el transcurrir de las aventuras, aviva la emoción, que por momentos pueden verse heridas por la densidad de algunos capítulos y los diálogos, que, para algunos, como cualquier clásico épico, parecerán lidiosos, o para otros, cargados de un lenguaje hermoso.  
Historia, amor, venganza, acción, drama… serían las palabras que mejor describirían esta obra. El libro de Lewis Wallace, podrá crear distintas opiniones: unos la considerarán una intensa aventura, y otros una obra que por momentos se hace densa. En mi caso, me gustó mucho, por su detallista prosa; su léxico; sus personajes llenos de sentimientos; sus referencias históricas que intervienen con el drama ficticio, que se tornan sorprendentes… aunque deba reconocer que por instantes, me sentía en el mismo lado de quienes se les hace denso el libro en ciertas partes.  


   

lunes, 6 de noviembre de 2017

Libro y película: "El retrato de Dorian Gray | Diferencias


El retrato de Dorian Gray”, el libro de Oscar Wilde que comparte nombre con la adaptación cinematográfica de Oliver Parker –esto es lo más semejante a la novela, puesto que la película posee numerosos cambios notables–. Varios actos que se realizan en la novela aparecen también en la cinta, empero con una causa distinta.  
Empecemos por destacar lo más obvio: las emociones descritas por la prosa de Wilde, en la película pasan desapercibidas, donde los sentimientos de los personajes no son explicados de forma tan explícita y a veces parece que hasta los sucesos transcurriesen muy rápido. Eso y la agregación de incontables escenas sexuales, incluyendo escenas homosexuales. No obstante, esto es algo justificable, ya que si bien en el libro, el escritor no recurre a la más mínima escena sexual, sí es algo que podría inferirse y que debe estar en la película para que tome más carácter, sin contar el exceso de estas. Pero, ha de reconocerse que en el libro jamás es supuesta una escena sexual homosexual –si por aquellas fechas en que el libro fue publicado, Dorian fue criticado fuerte por el mero hecho de cómo creó a Basil, hubiese podido haber muerto por incluir la más diminuta parte de un coito homosexual–. Además, dicha escena que menciono, es realizada entre Dorian y Basil, cosa que en cambio no hay forma de cómo inferirse, ya que en la novela las relaciones entre estos dos amigos, llegan a un punto de distanciamiento tal que no brindaría la oportunidad de tales sentimientos.
"Ben Barnes", interprete de Dorian Gray

La obra comienza con una charla entre Basil y Lord Henry Button; mientras que en la película, comienza con la llegada de Dorian a la ciudad y eso que en el libro cuando se comienza la historia, Dorian ya estaba en la ciudad. Este conoce a Lord Henry en la casa de Basil, mientras que en la cinta lo conoce en una fiesta, semejante a cómo conoció a Basil. Y ello lleva a decir que se prescinde de aquella admiración que Basil guarda por Dorian y este rasgo pasar a ser un tanto más superficial en la película. Y cabe resaltar, que el coito entre el pintor y el joven apuesto no es producto de un amor mutuo, sino de un mero impulso de lascivia desenfrenada de este último.  
No obstante, es de laurear la actuación de los actores principales.
Siendo así, pasemos a otro personaje discreto, aunque importante: James Vane, el hermano de Sibyl Vane. Este es el encargado de vengar la muerte de su hermana, atentando contra la vida del joven Gray, cuando este se encuentra cerca de su final. De hecho, en la película, además de que omiten el detalle sobre si la muerte de Sibyl fue suicidio o no, también omiten la mala actuación que tuvo en la noche que Basil y Lord Henry fueron a verle. En lugar de eso, excusan que Dorian no fue por quedarse en una orgía, culpa de Henry y al llegar tarde discute con Sibyl porque le descubrió olor a otra mujer. Y así, logran evitar la parte de la mala actuación de la muchacha. En la cinta, tanto James como Sibyl saben del nombre real de Dorian, en lugar de llamarle “príncipe azul” o “príncipe encantador”. Y como saben de eso, fácilmente cuando Sibyl muere, el hermano llega a la casa de Dorian y le amenaza, hasta que años después –como en el libro–, le encuentra para vengarse, mas es engañado por la astucia y longevidad de Gray.  
En la adaptación agregan un viaje que realiza Dorian durante años. Al volver es que todos quedan anonadados por ver que aún conserva su belleza, mientras que ellos envejecen de forma irremediable. Por su parte, la novela se encarga de no recurrir a este salto; hace que los personajes sean testigos día a día de la hermosura eterna de Dorian, y descubren en cada amanecer aquella bendición –y maldición– que solo el muchacho posee, asombrándose no una vez tras varios años, sino siempre, en cada día con el pasar de los años. En su regreso del viaje, muestran a Dorian visitando la tumba de Sibyl. Es ahí cuando se encuentra con James, que le amenaza con un arma –como sucede en la obra, cuando va a ese centro de opio y una mujerzuela le llama “príncipe azul” y entonces lo reconoce–. A pesar de este cambio, la forma en que Dorian huye es la misma: aprovecharse de su juventud para engañarlo, haciéndole creer que tiene veinte años. Aunque esta escena se sintió muy fría, por el corto dialogo:

-He estado esperando esto muchos años. Sabía que volverías (esto le dice James mientras le apunta con la pistola).
-¿Cuántos años? Mire mi rostro. Tengo apenas veinte años.
Y así, James solo se lamenta y dice que casi comete un error y Dorian huye raudo.

James, algo parecido con el libro, muere cuando intenta matar luego a Dorian. Pero no por el disparo accidentado de un cazador, sino porque persiguiendo al muchacho, este se mete en un subterráneo y al caer al piso, entre dos vías de tren diferentes, estando él en una y James apuntándole parado en la otra, da la fortuna que por la vía donde estaba parado James pasa un tren, arrollándolo y él logra salir ileso.
Hay otros pequeños detalles como la omisión de la historia de los padres del protagonista y la omisión de sucesos transcurridos en el teatro donde actúa Sibyl Vane.  
A la izquierda, "Colin Firth", interprete de Lord Henry.

Entre uno de los cambios más importantes está la agregación de nuevos personajes, entre los cuales el más destacable es la hijo de Lord Henry –en el libro Lord Henry no llega a tener hijos–. Esta sirve como punto de conexión entre Dorian y el arrepentimiento, ya que en la obra nos dejan ver que al final, Dorian Gray, pese a sus pecados, se lamenta de ellos y desea cambiar. En la película es mediante esta chica que nos percatamos de eso, luego de que, entre los dos se empiecen a encontrar emociones, que llevan a que Dorian le confiese que él no es bueno y siente a veces pena por sí mismo, llegando inclusive a querer casarse.
Sin embargo, esta boda, crea una bifurcación ajena también a la obra, que consiste en el rompimiento de la amistad entre los inseparables Lord Henry Button y Dorian. Henry, en su papel de padre protector, hace que vea entonces con malos ojos al joven longevo, por lo que la amistad llega a correr peligro.

Además, es el mismo Henry quien se encarga de la muerte de Dorian Gray del retrato, cuando, a diferencia de la novela, donde es Dorian quien muere al apuñalar el cuadro, Henry encierra al joven Gray y antes de que su hija llegue para salvarlo, incendia la habitación, pudiendo ver la verdadera alma del desdichado antes de que muriese.  

lunes, 23 de octubre de 2017

Reseña: "Calicalabozo", de Andrés Caicedo

«Caicedo es el eslabón perdido del boom. Y el enemigo número uno de Macondo. No sé hasta qué punto se suicidó o acaso fue asesinado por García Márquez y la cultura imperante en esos tiempos. Era mucho menos el rockero que los colombianos quieren, y más un intelectual. Un nerd súper atormentado. Tenía desequilibrios, angustia de vivir. No estaba cómodo en la vida. Tenía problemas con mantenerse de pie. Y tenía que escribir para sobrevivir. Se mató porque vio demasiado»
Alberto Fuguet, sobre la muerte de Andrés Caicedo.

Calicalabozo”, es un libro que recopila quince de los cuentos más famosos del autor Andrés Caicedo, que escribió durante su corta vida y publicado de manera póstuma.
El nombre de Andrés Caicedo quizás resulte desconocido para aquellos que no sean colombianos, puesto que es de ese tipo de autores que, pese a su calidad literaria, el apogeo de su fama recae en su país natal, mientras que pasa inadvertido en otros lugares.
Hablar de Andrés Caicedo, es inherentemente hablar a la vez de Cali, su ciudad de origen y donde se desarrollan cada una de las historias de este libro. Andrés, es correcto decir que amaba su ciudad, mas también la criticaba bastante, debido a los problemas sociales que esta presenta. Y son estos problemas sociales los temas centrales de su obra, al menos en el caso de esta. Andrés fue una persona muy apesadumbrada en vida, cargador de numerosas crisis existenciales, en la cual no se sentía bien viviendo tanto, por el sufrimiento que esto conllevaba para él. Pues según él “vivir más de 25 años es una insensatez”. Defensor del espíritu adolescente, creándose en una época de rock and roll, cine, y presentándose el umbral del “boom latinoamericano”, vivió entre 1951 y 1977, consiguiendo su meta de fallecer a los 25 años, el mismo día en que se publica su única novela completa: “¡Qué viva la música!”.   
Vemos en estos cuentos, que fueron escritos entre 1966 y 1974, donde nos topamos con cuentos que se desarrollando en una atmósfera donde nos topamos con el cine, las relaciones de pareja, tristezas y sueños, protagonizados sean por hombres, mujeres heterosexuales u homosexuales. 
De entre los quince cuentos de Calicalabozo, mis favoritos son:
Infección”, que más que un cuento es una confesión en prosa poética, donde Caicedo desvela su dolor, tristeza, miseria y odio por aquellos agobios de la vida, tales como el amor, la amistad, la hipocresía, la imposibilidad y demás angustias. De segundo, “Los mensajeros”, que habla sobre el abandono y el olvido en el que ciertas personas han sumido a Cali, por culpa de la deshumanización y los cambios que se presentan por culpa de los avances, en donde se ve afectada la cultura. En este cuento hay dos protagonistas que cuentan la historia en forma pasada, recordando el antaño de su adolescencia, la cual añoran, mientras esperan a “los mensajeros”. Y de tercero,  pondría “Destinitos fatales”, que es el último cuento de la colección; narra tres actos diferentes en los cuales, los personajes, en breves palabras, encuentran destinitos fatales... Ubico a este, lamentándome de no poder poner también a todos los demás, ya que cada una de las ficciones logró cautivarme y explorar una nueva narración en la literatura colombiana que, sin duda, me atrevería a decir, aunque pudiese sonar pedante que, no tiene nada que envidiarle a García Márquez, quien, igualmente colombiano, logró sobresalir más que el desdichado Caicedo, quizás por la temprano muerte de este. Sin embargo, es mejor no caer en comparaciones absurdas e innecesarias entre ambos.   
En estos cuentos se tocan temas inusuales además, como el canibalismo; u otros más comunes como: el crimen; la desdicha; el placer sexual; la añoranza y el anhelo; contados de una forma magistral.  
El pobre Andrés Caicedo, pese a su perspectiva de la vida y la zozobra e incomprensión que cargaba consigo, en pena y soledad, mantuvo un humor admirable, junto a su personalidad y opinión sobre la existencia y las cosas que ocurrían durante esta. No obstante, por desgracia, su suicidio victorioso a tan corta edad, le retuvo de alcanzar la fama que deja ver en Calicalabozo de la que es digna. Aun así, pienso que esto no le interesa a Andrés Caicedo, en el sentido de que era un escritor que escribía sin pretensiones y como recurso de desahogo, ya que desde muy pequeño se empeñó en dejar toda su obra preparada y bien diseñada, como si estuviese preparando su final. Era alguien preocupado por su obra y por su ciudad, que se entremezclan a leerle.

Investigando desde hace años sobre escritores colombianos, me topé con él. Su biografía me inquietó y mediante esta, pudo sembrar en mí la semilla de la curiosidad, por lo cual seguí buscando información sobre su vida, su obra, su pensamiento… hasta que por fin tuve la oportunidad de acercarme a leer uno de sus pocos libros. Y fue una experiencia grata.  
Podrán a algunos no gustarle sus ideales de vida, o toparlo por anormal o loco; empero, no se puede negar el valor literario de su obra y es por ello que Calicalabozo es un libro que recopila cuentos de calidad, creados de forma singular; algo diferente y que recoge la esencia del autor en sí.  




lunes, 16 de octubre de 2017

Reseña: "Otelo: el moro de Venecia", de William Shakespeare

Otelo: el moro de Venecia”, u “Othello: el moro de Venecia” (título original: The Tragedy of Othello, the Moor of Venice), es una obra de teatro, escrita por William Shakespeare. Es una de las más famosas tragedias de este.

William Shakespeare, el autor más estudiado en toda la historia; descrito como el máximo exponente, y por el cual todo lector debería pasar. Aquel clásico indispensable para el amante de la literatura, cuya influencia ha persistido y persistirá quizás hasta que el hombre deje de leer. Bajo esta perspectiva sobre él, me interesé en por fin leer una de sus obras. No quería empezar por Hamlet, que es la más aclamada, ya que prefiero dejar las obras cumbres de los escritores para el final, cuando deseo adentrarme en su literatura a profundidad; en su lugar, comenzar con algo menos complejo pero igualmente bueno. Por ello, decidí elegir a “Otelo”; con lo cual, hice una elección satisfactoria.
La historia gira en torno a Otelo, el respetado moro de Venecia, quien, enamorado de Desdémona, consigue sobrepasar las fronteras del padre de ella y hasta planear el matrimonio. Sin embargo, por desgracia, ese amor se verá envenenado por los celos.  

“¡Ah, cuídese de los celos, mi señor! Es el monstruo de ojos verdes que se burla de la carne que alimenta. Suerte la del cornudo que, ante la certeza de su condición, ya no ama a su esposa infiel. ¡Pero qué minuciosa condena la de quien ama, pero duda, y la de quien sospecha pero ama con devoción!”
Tercer acto

Por culpa de terceros, quienes empiezan a infectar la mente del desdichado Otelo. Rodrigo, quien también está enamorado de Desdémona, mas no consigue hacerse con su amo, a diferencia del moro, se alía con Yago, el alférez de este, uno de sus hombres más apreciados y de confianza. Entre ambos bregaran porque sea Rodrigo quien derroque a Otelo del corazón de Desdémona. Yago le apoya con el fin de provocarle el mal a Otelo, por el odio que guarda hacia él, producto del rencor. Y mediante Yago, como heraldo de la desgracia, el matrimonio se verá perjudicado por los monstruoso celos. Yago al ser tan cercano al moro, fácilmente le engendra aquellos celos fatídicos.  

“¡Y ahora álzate, negra venganza, del infierno cavernoso! ¡Amor, rinde al odio tiránico tu corona y el trono del corazón! ¡Hínchate, pecho, con tu peso, que es de lenguas viperinas!”
Tercer acto

El libro, como ha de haberse percatado ya, trata el tema de los celos. Pero no de manera superficial, sino a profundidad, viendo en la historia el reflejo de las calamidades provocadas por esta viperina quimera, capaz de ultimar el amor de cualquier relación. Esto, mediante una narración y vocablo bello. El estilo y lenguaje de Shakespeare fue lo que más me atrapó y que hizo que me lo leyese en dos días, sintiendo gran drama y emoción durante las partes finales, acompañados de una satisfacción al acabar el libro, que solo da un libro que cumplió con las expectativas esperadas por su lector.
Es de destacar la forma en que se refieren a Otelo, evitando caer en la discriminación, puesto que para las fechas que el libro fue escrito, era muy común –y especialmente en la literatura británica– que los moros y negros fuesen descritos de forma demasiado peyorativa.  
Creo que Otelo es una obra acertada para empezar a leer a Shakespeare, claro que podría no interpretarse de igual forma que como se interpretaría tras releerse y haber ya pasado por las títulos del mismo autor –claro que otros podrían recomendar comenzar por otro más apto–. “Otelo: el moro de Venecia”, fue un excelso libro que logró que fascinarme y llamarme a leer más del mismo escritor.  

lunes, 9 de octubre de 2017

Reseña: "Madame Bovary", de Gustave Flaubert

Madame Bovary”, es una novela publicada en  1856, por el autor francés Gustave Flaubert.

Una obra que es considerado por muchos, tanto lectores como escritores, un magnifico clásico de la literatura, que logra una narración esplendida y esplendidas emociones. Desde Henry james hasta Vargas Llosa la han elogiado. La protagonista, al igual que el libro, dicen que, o los amas o los odias, debido a los hechos que se desenvuelven durante la trama por parte de su personaje principal. No porque está mal escrita, sino por cierto valor ético o moral, relativos a su actitud.    
Como su nombre lo indica, la novela cuenta la vida de Emma Bovary. Al principio se nos muestra la historia de un hombre pobre y no muy vivaz, llamado Charles Bovary; un médico, que viaja a Tostes y allí atiende a un hombre enfermo, el cual después, vista la relación que tenía con su hija, se la entrega en matrimonio a Charles. Dicha mujer se llama Emma, y se convierte en la señora Bovary. Ella llevaba una vida entregada a los libros, leyendo infinidad de novelas románticas, donde las pasiones pululaban fogosas, creando en ella ilusiones y utopías sobre el amor. Creyendo por ello, que al casarse, podría hacer de su cotidianidad una réplica bella de aquellas novelas que se dedicaba a leer, esperanzadora.  

“Habituada al sosiego de la vida se sentía atraída, por contraste, por sus aspectos turbulentos. Si le gustaba el mar era a causa de sus tempestades, y el verdor de los campos solo cuando brotaba salpicando entre ruinas. Necesitaba poder extraer de las cosas una especie de provecho personal y rechazaba por inútil todo cuanto contribuía al consumo fulminante de su corazón, y siendo como era de condición más sentimental que artística, prefería emociones a paisajes.”

No obstante, los anhelos creados a costa de ignorancia disfrazada por las novelas de amor, no son suficientes para alterar la realidad, ni para saciar a Emma. Al contrario, solo sirvieron para que la realidad le desilusionase, puesto que al contraer matrimonio, ve que la vida no era como ella se la esperaba. Charles, su esposo, no resulta ser aquel esposo que ella deseaba y que se imaginaba a base de las ficciones. Ella deseaba pasiones, empero no consiguió tal cosa. Por lo cual, abrumada por el agobio de su existencia que, pese a estar en pareja, se torna solitaria, ya que su esposo no es un hombre que le inspirase amar, gracias a otros hombres Emma comienza a regar sentimientos semejantes a los que deseaba. Y, pese a que se niegue a sucumbir a la tentación del engaño, termina traicionando sus botos, entregándose al amor proveniente de terceros.
Su aburrido amor la lleva a engañar a su esposo, y por lo cual, pese a las frustraciones, Emma tiene diversos amantes con los cuales intentará saciar su desilusión y sus utopías novelescas. Algunos podrán odiar a Emma por ello; en cambio otros la amarán. En mi caso, yo no pude odiar a Madame Bovary, gracias a la prosa con la  que Flaubert describía esas pasiones de Emma, transmitiéndome los mismos sentimientos de ella, haciendo que me apegase mucho a la historia. Sin embargo, por momentos me causaba enojo el comportamiento suyo con Charles. Esto porque, aunque Charles no es el mejor ejemplo de amado, él intentaba a veces brindarle cariño –siendo tarde para ello–; mas la reacción de evitación de Emma, me generaba lástima por él.
El libro se divide en tres partes. La primera parte es la introducción y formación del matrimonio Bovary; la segunda explica el sufrimiento de Emma y las primeras muestras de su infidelidad; mientras que en la tercera (y a mediados de la segunda), podemos apreciar a la perfección cómo cambia la vida de Emma, por sus amantes. Debo aclarar que no es que tenga varios amantes a la vez. Si no que conocerá a más de uno, que llegaran cada uno a su debido tiempo.

“Y se preguntaba también si no habría sido posible por algún capricho de la suerte, encontrar otro marido distinto. Y procuraba imaginarse cómo habrían discurrido esos acontecimientos que no habían tenido lugar, cómo podría haber sido esa vida diferente, ese hombre al que no había llegado a conocer.”  

Cuando empecé a leer la novela, me estaba desesperando, no porque fuese mala o sus personajes fuesen irritantes, sino porque al oír tantos elogios sobre ella, yo quería toparme inmediatamente con la acción y el drama. Y me estaba resultando frustrante, ya que al comienzo, la narración es lenta –porque así lo exige–, ya que es, como indiqué, la introducción al matrimonio. Por esto, la obra, al principio puede no enganchar a aquellos que buscan novelas que pasen deprisa a la acción y el drama. Se dedica más a anidar los sentimientos durante ese momento que a crear problemas. Eso no quiere decir que me haya resultado aburrida; al contrario, se me hizo llena de pasiones y melancolías, las cuales, gracias a la prosa pude saborear y disfrutar bastante. Solo que tuve que guardar paciencia, hasta que llegase en verdad el desenvolvimiento de las angustias.  
Por ello, pensé que no iba a disfrutar de ella, y antes de acabar la primera parte, decía “dónde está aquello que Vargas Llosa describe como «una obra maestra, escrita a partir de alguien que no tenía talento y que va construyendo su talento a base de perseverancia».”

Sin embargo, al terminarla, quedé maravillado. Si bien no la aprecio tampoco como la mayor obra que haya leído, sí me conmovió mucho la vida de Emma. Y de decir que, lo más destacable que encuentro en ella, es, sin duda alguna, además del drama, la bella y poética prosa con la que Gustave Flaubert la escribió. Como dijo Vladimir Nabokov: «estilísticamente es prosa haciendo lo que se supone que hace la poesía». Aunque esto pueda sonar de forma peyorativo desde cierta perspectiva, es preciso citar a Milan Kundera: «No fue hasta la obra de Flaubert que la prosa perdió el estigma de inferioridad estética. Con Madame Bovary, el arte de la novela ha sido considerado igual al arte de la poesía».
Gustave Flaubert, autor de una obra aclamada por millones, consigue con su prosa y sus sentimientos, la creación de un libro como Madame Bovary, que me maravilló, por cómo está construido y que sé que a más de uno gustaría.   




sábado, 30 de septiembre de 2017

Diferencias entre la Ilíada y Troya

La “Ilíada” y “Troya”, dos creaciones memorables y apreciadas por la crítica. Tanto la epopeya escrita por Homero, como el film dirigido por Wolfgang Petersen y protagonizado por Brad Pitt, si bien giran en torno a la misma trama, la adaptación se aleja de su base.



Primeramente, se debe aclarar que, aunque la película “Troya” esté basada en la “Ilíada”, “Troya” va más allá de la obra, y no es solo en el cambio clásico que se le suelen hacer a las novelas, al ser llevadas al cine, para poder desarrollar más cómoda la historia. La cinta, cuenta, además de la cólera de Aquiles, también el comienzo y final de “la guerra de Troya” (alterada igualmente); en la Ilíada solo se habla del enojo y ausencia del de los pies ligeros.   
Por ende, en la obra, el umbral es el rapto de Criseida, hija de  Crises, a manos de Agamenón. En el filme, es el encuentro entre el ejército de Agamenón y el rey de Tesalia. Ambos acuerdan que de cada bando salga el mejor hombre en representación de su ejército y quien gane, a la vez ganará su tropa. Agamenón llama a Aquiles, y el rey de Tesalia a Boagrius (similar a la disputa de Menelao y Paris). Tiempo después se explica el origen de la guerra, que se origina debido al rapto de Helena. El origen del pleito, en el poema como tal, no es mencionado, salvo que venga en la introducción del libro.
En la Ilíada, Aquiles decide abstenerse de pelear, ya que Agamenón, al devolver a Criseida al sacerdote, hace suya a Briseida, sin importarle que ésta ya fuese esclava del semidiós y eso lo enoja; provocando así “la cólera de Aquiles”. En la cinta, no existe ningún rapto de Criseida. Briseida, es quien, al igual que en la obra, es raptada y dada a Aquiles y arrebatada por el arrogante Agamenón.   
Patroclo, en lugar de ser el mejor amigo de Aquiles, en la película es su primo. 
El acuerdo que hay entre ambos pueblos durante la lucha, de que Menelao y Paris pelearan y el ganador se llevaría las mujeres y riquezas del pueblo contrario según la epopeya–, en la cinta no ocurre igual. En la Ilíada, cuando Menelao va a dar muerte a Paris, el troyano sobrevive, salvado por Afrodita, quien lo aleja del área de combate. En el filme, cuando el aqueo está a punto de dar el último golpe funesto a Paris, éste huye, arrastrándose de rodillas hasta donde su hermano. Menelao, enojado por el deshonor de Paris, le reclama al hermano, pero éste, al tratarse de su familiar, lo defiende y cesa el enfrentamiento. El griego, enfurecido, se acerca a ellos y cuando dirige su arma hacia Paris, Héctor lo mata por defender a su hermano. En la Ilíada, durante toda la historia, Menelao, contrario a lo dicho anteriormente, no muere.   
En la obra, los sucesos y los conflictos que ocurren durante los 51 días en que se desarrolla la trama, son narrados de manera más minuciosa y extensa. En la adaptación se omiten muchas situaciones, enfrentamientos y acortan los diálogos. Esto último es entendible y muy conveniente para la calidad de la película, puesto que, habiendo diálogos en el poema que abarcan hasta más de una página, esto no sería muy agradable en una recreación, donde, más que figuras literarias, adjetivos y sustantivos, se quiere ver imágenes. En la adaptación se elude la intervención de los dioses; por ejemplo: Aquiles degüella una estatua de oro de Apolo y Apolo no responde ante tal injuria. En la película, como en la vida real, dichos dioses y divinidades solo se les hace mención, mas nunca actúan o se les puede presenciar. En cambio, en la epopeya, los dioses sí intervienen bastante en la guerra, siendo ellos fundamentales en el desarrollo de la historia.    
En la adaptación se excluyen, además de los dioses, a muchos personajes mortales, por ejemplo: Diomedes, valiente en la pelea (quien, en la obra, hace hazañas tan sorprendentes como herir a dos dioses); Antíloco, Polidoro, Idomeneo y demás. En el caso de los Ayante o Áyax (Áyax el Grande y Áyax el Menor), en “Troya”,  en lugar de ser dos personajes de igual nombre, solo hay un guerrero con dicho nombre. En la representación gráfica, éste muere gracias al acero de Héctor. En el libro ninguno de los Ayante muere; de hecho, en una ocasión, Áyax el Grande está cerca de matar a Héctor.
Hay una parte del poema en  que los troyanos llegan a invadir las naves de los aqueos, provocando  Gran zozobra en el ánimo y en las esperanzas de los griegos –es en esta ocasión cuando Áyax el grande, deja casi muerto a Héctor, al arrojarle una gigantesca piedra–. Aunque, con la ayuda de Poseidón, consiguen atravesar tal momento y no morir en sus naves por culpa de la invasión de los troyanos. En la película, dicha invasión no se recrea. Sin embargo, hay un momento en la cinta en que, al campamento de los argivos llegan sorpresivos ataques, los cuales podrían ser comparados con la invasión hecha en la Ilíada, pero estos resultan ser menos peligrosos y dramáticos que en el libro.
Como mencioné líneas atrás, el desarrollo y los sucesos pasan muy rápido en comparación con la base original de la adaptación. Patroclo, en lugar de pedirle prestada a Aquiles su armadura como en la epopeya–, la hurta e incita a los mirmidones a luchar, aprovechando su similitud con el de los pies ligeros, cosa que en el poema, fue hecho con el permiso y consentimiento de Aquiles. Patroclo muere, atravesado por la lanza de Héctor, siendo éste el único que llegase a tocarlo en su fallecimiento. Después de ello, Odiseo rinde tregua hasta el siguiente día, debido al luctuoso momento. Esto ocurre en la obra, hasta cierto punto; puesto que, Homero, en su creación, escribe que Patroclo muere a manos de Héctor, pero es más minucioso. En la película omitieron detalles del óbito de Patroclo: antes de morir, es golpeado por el dios Apolo, luego herido por Euforbo y finalmente dado de baja por Héctor. Y, su muerte se debe a que se adelantó mucho hasta zonas troyanas, muy cerca, rodeado por los enemigos; en la cinta no muestran tales detalles. En la obra, también, Héctor lo despoja de su armadura y se hace dueño de ella; a la vez, hay una disputa por el cuerpo del difunto, hasta que, gracias a Aquiles y Áyax el Grande, el cuerpo queda en manos de los griegos. Mientras que, en “Troya”, Héctor le quita el casco y justo ahí es que se percata que no es Aquiles sino Patroclo y deja el cuerpo vestido en su lugar, y en ese instante es que Odiseo propone la tregua hasta la siguiente puesta de sol.  Los juegos funerarios en honor a Patroclo, fue otro tema que no se recreó. Al igual que, tampoco se mostró que Aquiles cada vez que salía el sol paseaba el cuerpo del hijo de Príamo.  

En el libro, cuando el de los pies ligeros regresa al combate, después de su ira, este acaba con la vida de muchos troyanos; mas en el filme, solo se enfocan en la parte cuando asesina a Héctor.
En la película podemos apreciar mucho más la personalidad de Aquiles y diversos personajes, más que en la Ilíada. Eneas, a quien Paris le brinda la espada de Troya al final, tiene menos participación que en la obra.    
Al no haber interacción de deidades –salvo Tetis, que aparece al comienzo únicamente–, Aquiles no le pide a su madre ninguna armadura nueva, ni hay siquiera mención de Hefesto, el ilustre cojo de ambos pies, quien crea la armadura y armas del pelida en la obra; excluyendo también esas partes del poema. Por ende, tampoco se muestra como Hermes ayuda a Príamo para que pueda rescatar el cuerpo de su hijo. Simplemente muestran a Príamo llegando a la morada del semidiós y éste le ayuda a cargar el cuerpo, para que se lo lleve a Troya y puedan hacerle los homenajes que se merece un hombre como Héctor.

La Ilíada concluye en los homenajes a Héctor; mas en la recreación, como dije al comienzo, ésta llega hasta la conclusión de la guerra de Troya: la memorable escena del caballo, la muerte de los habitantes de Troya y del audaz Aquiles.    

miércoles, 27 de septiembre de 2017

Reseña: "Medea", de Eurípides

Medea” (título original: Μήδεια), es una tragedia griega, escrita por Eurípides, presentada en el primer año de la Olimpiada 87ª (431 a. C.), donde adquirió el tercer puesto. Es uno de los principales libros de la tragedía griega, en especial para aquellos que quieran iniciar a leer ese tipo de obras. 
Medea, desdichada y apesadumbrada por la traición cometida por su esposo, Jasón, quien decide dejarla por la hija del rey Creonte. Ella interpreta esto de la forma más zozobrante posible, infiriendo que Jasón, el hombre por quien incluso dejó su tierra, había faltado a aquel amor falso que le juró y ante ello, colérica, la mujer planea su venganza, en la cual buscará afectar fuertemente y en especial a Jasón.
(Escena final). Medea, enfrentándose a Jasón, a punto de escapar, ayudada por Helios.


Creonte, queriendo evitar incidentes nefastos por la pena que exacerba a Medea, le destierra; empero, esta, astuta y rauda, le pide que le otorgue un día de plazo para marcharse. El rey, incauto, cae en la trampa sin sospechar que, en realidad, quería tal lapso para organizar de la manera más exacta y vil sus planes, los cuales consistían en lo siguiente:
Haciendo creer a todos, que estaba arrepentida y ahora se había despojado del enojo y el lamento, resignada, le regalaría a la nueva mujer de Jasón, una corona y un peplo, envenenados de tal manera que con el mero contacto, podían ocasionar una muerte atroz en el desdichado que se los pusiese. Aunque, la rabia de Medea no se limita al exterminio de su rival fémina. No; también, puesto que su cometido era herir a Jasón, sin importar cómo, planea a la vez, acabar con sus propios hijos que tuvo con él, sin importarle que sean sus descendientes, los cuales dio a luz ella misma, nacidos del amor que alguna vez tuvo con aquel hombre.
Como aquel amor había muerto y ahora era solo la cólera y el resentimiento lo que germinaba en su alma, siendo importante, no sus hijos ni su crimen, sino, el mero hecho de vengarse de aquel hombre que le traicionó.

Medea no es solo una mujer encolerizada que quiere hacer sufrir a su marido, resentida por una traición. Es más que ello, también ataca contra las limitaciones o perspectivas negativas que la sociedad le impone a la mujer, menospreciándola. Medea, es el grito de una mujer valiente, astuta, hábil, siendo el personaje por el cual la voz de Eurípides, camuflada en una mujer atrevida, exalta a la desdichada mujer que se enfrenta a diversas adversidades y complejos ante una sociedad injusta. Además de ello, como fácilmente se observó, toca el tema de la venganza y los conflictos conyugales y su afectación en terceros.  
En esta obra, los versos escritos por el autor, brindan una lectura en la cual, las voces de os personajes transmiten verdaderas pasiones y pensamientos, y, pese al uso de Deus ex machina, resulta gratificante para el lector, certera y esplendida. En sus primeros años, la obra de Eurípides causó mucha polémica. Hoy en día sigue haciéndolo, por la interpretación o análisis limitado al que algunos la someten, donde hay más que una mera “loca que decide arremeter contra sus propios hijos, por los celos y el resentimiento inmaduro”, como algunos creerán.