viernes, 30 de junio de 2017

Cinco libros cortos para leer en un santiamén



Por lo general una de los pretextos o excusas clásicas ante la lectura es la falta de tiempo, sea cierto o no esto. Por ello, en este blog os enseño cinco libros breves los cuales pueden leerse en un fin de semana o incluso un único día, tranquilamente. Cada una de estas obras no posee una extensión mayor a las 120 páginas en general (claro que dicha cantidad de páginas varía según la edición del libro). En la lista intenté introducir libros de diversos géneros o estilos. La ubicación en el listado no equivale a su calidad o valor, cada uno está en un puesto aleatorio, pudiendo llegar a ser todos iguales de buenos; el valor o calificación sobre ellos se los daréis tú al leerlo.  


5. “El coronel no tiene quien le escriba”, de Gabriel García Márquez.
El primer libro publicado del Nobel de literatura colombiano Gabriel García Márquez. Cuenta la historia de un coronel retirado, que lleva años esperando su liquidación y sin importar el tiempo y la espera, aún no la recibe. Nos encontramos con este drama en medio de la pobreza, miseria y la paciencia que envuelven al personaje. Tiene una prosa fácil de seguir y tiene menos de noventa páginas inclusive. La historia es muy conmovedora y sencilla. Uno de los libros más famosos del autor.


4. “El horror de Dunwich”, de Howard Phillips Lovecraft
Un relato largo del maestro del horror, Lovecraft, donde el pueblo de Dunwich deberá ser testigo del gran horror que se desatará por culpa de una familia misteriosa, los Whateley, conformados por el viejo Whateley, un hombre que se le acusa de brujería; Lavinia, una alvina, madre de Wilbur, un muchacho precoz y de cualidades inquietantes, que crece a un ritmo anormal. En este relato hay monstruos, brujería, y una prosa atrapante, que nos transferirá a una inquietante atmósfera de terror y suspenso.

3. “Carta al padre”, de Franz Kafka
Franz Kafka durante su vida no llevó una relación tan amena con su padre…, por lo que en una carta extensa, del tamaño de un relato largo, decide desahogarse y reprocharle a su padre todo aquello que a él le desagradaba. Originalmente esta carta no pasaría de ser eso; empero, cuando el autor murió, se publicó dicha carta en forma de libro, sin su consentimiento, claro está. Un libro fácil de leer, recomendado en especial para leer entre padres e hijos, pues podría servir para la reflexión sobre las relaciones familiares. En lo personal, este libro lo leí en una sola tarde, enganchado a las páginas de este. En él conocemos más sobre la vida de Kafka. Por momentos puede llegar a ser denso, pero, resulta siendo afable.  


2. “Apología de Sócrates”, de Platón.
Este libro que pertenece a los diversos diálogos platónicos, es el discurso de Sócrates en el tribunal frente a los habitantes de la Polis. A Sócrates se le acusaba de corromper a los jóvenes y falta de creencia en los dioses, por lo que hace uso de su elocuencia y su saber para defenderse en el juicio. El libro en general es el mero discurso de Sócrates, defendiéndose de sus acusaciones, intentando salvarse de la nefasta condena. Es un libro si bien corto, no tan sencillo, puesto que debe seguirse muy atenta la narración, debido al lenguaje denso. Es la obra más complicada y densa de la lista, sin importar su corta extensión de 110 páginas, que si se lee con la atención y comprensión suficiente se disfrutará bastante.

1. "El viejo y el mar", de Ernest Hemingway
Un viejo pescador lleva ochenta y cuatro días sin atrapar un pez; no obstante, él perseverante sigue y sigue hasta que al día ochenta y cinco su mala suerte cambia, tras toparse con un enorme pez. Deberá enfrentarse a las adversidades del mar para conseguir su objetivo, lo cual no será nada fácil. Una obra corta con menos de sesenta páginas que deja una enseñanza sobre la vida y los sueños y las adversidades. Este fue de los últimos trabajos del Nobel de literatura Hemingway antes de su muerte.

viernes, 23 de junio de 2017

Reseña: "La isla del tesoro", de Robert Louis Stevenson

La isla del tesoro” (título original: Treasure Island), es una novela del género Aventura, del autor escocés Robert Louis Stevenson, publicada en libro en el año 1883, tras haber sido publicada antes por capítulos en la revista infantil Young Folks, entre 1881 y 1882 (sin tener mucho éxito en esta primer vez).

La historia es narrada en primera persona por el protagonista Jim Hawkins (aunque hay dos capítulos los cuales se narran desde la perspectiva de otro personaje, empero esto se indica en el libro), es un joven valiente, ingenioso y temerario. Su padre es dueño de la taberna/posada del Almirante Benbow, donde trabajan y viven, junto a su madre. Un día, llegada un hombre de aspecto misterioso e inquietante, con vestimenta clásica de pirata, quien posee una actitud arrogante y antipática, que se hace llamar el capitán, a hospedarse en la posada –más adelante descubrirán su nombre real: Billy Bones–. Billy lleva como equipaje solo un cofre. Al inicio asusta al muchacho Jim, pero, con el pasar del tiempo este va cogiendo un sentimiento de paciencia o lástima por el hombre, ya que él, preocupado, le paga a Jim –un pago minúsculo–, de forma mensual, para que vigile a la llegada de un hombre el cual le preocupa. El día aterrador llega, y también dicho individuo que alertaba al capitán Billy consigo. Después de ello, Billy Bones muere por apoplejía, debido a su adicción al ron. También, por desgracia para Jim, muere su padre, quedando la posada del Almirante Benbow en manos de él y su madre. Ya que el capitán había fallecido, ellos quedaron con su cofre; puesto que el cofre quedó en manos de ellos, lo roban y en él encuentran dinero y un extraño mapa, el cual resultaría ser el mapa de una isla donde yacía un tesoro.
El chico, al encontrar el mapa, va donde el doctor David Livesey, y gracias a él descubre que se trata del mapa de un tesoro, el cual perteneció alguna vez al temible pirata Jonathan Flint. En compañía del caballero John Trelawney, parten hacia tal aventura. El caballero Trelawney es quien consigue el barco y la tripulación con la que se embarcan. La goleta en la que viajan, se llama La Hispaniola. Durante la travesía pasaran por diversas adversidades, por culpa de la traición de ciertos miembros desleales de la tripulación y diversos conflictos y problemas funestos y febriles.  
El doctor David Livesey es un hombre entregado a su profesión, capaz de ayudar hasta a su adversario o al peor de los hombres, sin importar su opinión sobre este, puesto que su profesión le ordena ello. Algunos marineros de la tripulación son: el capitán Alexander Smollett, Thomas Redruth, John Hunter, Richard Joyce, George Merry… y, un personaje importante, merecedor de ser destacado: John Silver el Largo, llegando a ser quizás el mejor de los personajes de la historia, por su forma de ser y las decisiones que toma, su historia y demás, siendo un individuo el cual por momentos no se sabe con exactitud si es bueno o malo sino hasta el final y que nos hace cuestionarnos sobre sus decisiones o adónde irá a dar.
Esta obra reúne todos los elementos clásicos de las aventuras de piratas: islas, tesoros, piratas, ron, cantos, enfrentamientos, robos y demás. Podría decirse incluso que esta novela, en el género de la aventura y las historias de piratas y tesoros, equivale a lo que sería “El señor de los anillos” en el género de fantasía. Pues en esta obra Robert Stevenson, planteó con gran ingenio las bases de lo que hoy conocemos sobre este tipo de aventuras, majestuosamente.
Durante la historia, el destacable canto que entonan los marineros y piratas, es el típico:

Quince hombres sobre el cofre del muerto.
¡Yo-ho-ho! ¡Y una botella de ron!
La bebida y el diablo se llevaron el resto.
¡Yo-ho-ho! ¡Y una botella de ron!

Las descripciones que se hacen sobre el mar, la isla y el ingenio en la creación y descripción del plano y demás, otorgan enorme credibilidad al relato y logra transportar nuestra imaginación a una verosímil expedición de piratas, atravesando mares, islas y demás.  
Este es el libro más famoso y aclamado de R. L. Stevenson. Mucho se ha dicho y hecho sobre este bello libro, que logra enganchar desde sus primeras páginas. No obstante, esto depende también de la edad con que se lea, pues es de ese tipo de novelas de literatura juvenil, en el cual influye mucho la edad del lector. Sin embargo, aquello no le quita gozo y mucho menos calidad, a esta espléndida creación de Robert Stevenson, la cual ha sido exaltada por diversas figuras, tanto en el mundo de la literatura como en de otras áreas. Lo recomendaría sin duda alguna a cualquiera; merecedora novela de estar en las librerías al lado de otros clásicos, como las obras de Mark Twain, Julio Verne, Charles Dickens y más autores semejantes.  




viernes, 16 de junio de 2017

Reseña: "El horror de Dunwich", de H. P. Lovecraft

“Tampoco debe pensarse –rezaba el texto que Armitage fue traduciendo mentalmente– que el ser humano sea el más antiguo o el último de los dueños de la Tierra, ni que semejante combinación de cuerpo y alma se pasea sola por el universo. Los Antiguos eran, los Antiguos son y los Antiguos serán. No en los espacios que conocemos, sino entre ellos. Se pasean serenos y primordiales en esencia, sin dimensiones e invisibles a nuestra vida. Yog-Sothoth conoce. Yog-Sothoth es la puerta. Yog-Sothoth es la llave y el guardián de la puerta.”

El horror de Dunwich” título original: The Dunwich Horror), es una novela corta del escritor Howard Phillips Lovecraft, escrita en 1928 y publicada por vez primera al siguiente año.

La obra nos ubica en el pueblo ficticio de Dunwich, donde se desarrolla gran parte de la historia. Comienza con descripciones y datos introductorios de la ubicación e historia del pueblo. En esta historia hay ambigüedad en cuanto a protagonistas, pues más de uno es responsable de lo que se desatará en Dunwich.
Al inicio gira entorno a Wilbur Whateley, hijo de Lavinia Whateley, una mujer albina que vive cerca del pueblo, en compañía de su padre, el viejo Whateley. Al ser una mujer con poca vida social, y sin pretendientes conocidos, los pueblerinos se preguntan cómo hizo ella para quedar embarazada y quién era el padre –y esto no se nos explica sino hasta muy adelante, pero de manera indirecta–. El pequeño nació con características inusuales, pues con menos de cinco años su cuerpo se había desarrollado a un ritmo exorbitante y con facciones inhumanas.  
El viejo Whateley, quien se le acusa de realizar brujería y diversos rituales, se encargará del cuidado y educación de su nieto, y por ello, le encomienda a Wilbur cierta misión, en la cual Dunwich y el resto del planeta quedarán perjudicados.  
Los vecinos, debido a la reputación del viejo Whateley, veían en aquella familia algo terrorífico, en especial porque, desde que Wilbur había llegado al mundo, acostumbraban a sentir olores repugnantes, temblores, ruidos y demás sucesos extraños cuando pasaban por la casa de ellos.
En este libro tendrá importante participación Yog-Sothoth, un ser multidimensional el cual estará relacionado a los Whateley, debido a los planes de la familia, lo que será umbral para una cadena de caos que llevará a Dunwich hasta el horror.
Entre otros personajes a destacar está Henry Armitage, bibliotecario de la Universidad de Miskatonic (lugar al que Wilbur asistirá para buscar un singular y maléfico libro que será vital para sus horríficos planes: el Necronomicon.

Yog-Sothoth, El Todo en Uno y Uno en Todo

En esta obra las descripciones son increíbles, de una atmosfera aterradora: los paisajes, las casas, el cantar de la chotacabras y demás cosas recreadas por la pluma del autor; y el final está muy bien elaborado, que es donde el terror estalla y se debe prestar gran atención.  
Lovecraft se enorgullecía de este relato, tanto que muchas veces se refería a él como algo "tan diabólico que el editor de Weird Tales Farnsworth Wright no se atrevía a imprimir". (Dato extraído de Wiki Lovecraft).
Al finalizar el libro quedé con diversas inquietudes, las cuales en la primera lectura no comprendí y tuve que acudir a sitios de internet para entender por completo el final, por lo que cuando lo terminé, quedé asombrado y satisfecho con el final; con la excelente prosa (que no resulta ser tan densa a comparación de otras obras del autor) y con aquella trama y desarrollo que toma la obra del maestro del Horror Cósmico, H. P. Lovecraft.



CALIFICACIÓN FINAL: 9.4

Otros títulos del mismo autor: La sombra fuera del tiempo.

domingo, 4 de junio de 2017

Reseña: "Viaje al centro de la Tierra", de Julio Verne

Viaje al centro de la Tierra” (título original: Voyage au centre de la Terre), es una novela de Aventura y Ciencia ficción, del escritor francés Julio Verne, publicada en 1864.

Las obras de Julio Verne siempre están llenas de ciencia y una vasta imaginación en la que, gracias a la descripción y argumentación, la ficción se entrelaza a la perfección con la realidad. Aunque Viaje al centro de la Tierra, es un caso excepcional, pues en esta es una de las novelas en la que la imaginación del escritor vuela por montón. Los protagonistas atraviesan sucesos fantásticos, mas, todo siempre gira alrededor de un argumento científico verosímil.
La trama del libro es la siguiente:
Otto Lidenbrock, profesor de mineralogía, erudito en diversas áreas, adquiere el curioso manuscrito del Heimskringla, escrito por Snorri Sturluson, un jurista, historiador y escritor islandés; en este se topan con un pergamino, escrito en antiguo idioma rúnico, en el cual subyace un mensaje que intenta descifrar, con ayuda de su sobrino, Axel. Tras muchos intentos consiguen resolverlo, en él, Arne Saknussemm, un alquimista islandés da indicaciones sobre cómo llegar al centro de la Tierra, ya que, estas mismas habían sido usadas por él durante su viaje.
El profesor, fogoso ante tal descubrimiento, no lo piensa dos veces y en pocos días después, en compañía de su sobrino Axel, parten a Islandia. El chico, preocupado, debido a las teorías del calor interno del planeta –tema que se toca mucho en el libro–, teme morir calcinado al enfrentarse a la atmósfera del interior del planeta, en caso hipotético de que llegasen a tal punto. Sin importar sus discusiones, inquietudes, objeciones, argumentos y demás, ambos parten de todos modos al viaje.
Para adentrarse al centro del planeta, lo hacen descendiendo por el Sneffels, un volcán apagado desde hace muchos años, por lo que no hay preocupaciones relacionadas a la lava o erupciones de este volcán –empero, esto no tranquiliza a Axel–. Durante la excursión, son acompañados por Hans, un cazador que los guía durante su estadía en Islandia. Una vez en el interior, se toparán con un montón de cosas sorprendentes, alejadas de la realidad, pero que, mediante la técnica y creatividad de Verne, resulta muy verosímiles, para dicha del lector.

Ilustración , sobre el momento de la pelea entre los dos monstruos prehistóricos. 

Pasemos ahora a describir a los personajes protagonistas, empezando por el principal de ellos:
·         Axel: es el sobrino del profesor Lidenbrock, es vital en el viaje del profesor, no obstante, es a la vez una carga emocional, debido a sus preocupaciones por el calor interno de la Tierra, que lo llevan a demostrar bastante pesimismo ante las situaciones y siempre explicándole a su tío diversas inquietudes y preocupaciones hipotéticas, desatando a veces la cólera en él. La historia es narrada en primera persona, por él.
·         Otto Lidenbrock: Es el aventurero fogoso y entusiasta que lidera tal idea tan loca, con gran convicción y emoción. Es un experto en mineralogía y diversas ciencias más, con algo de renombre. A diferencia de su sobrino, atraviesa hasta las más agobiantes de las situaciones, sin importar qué tan arriesgada sea o qué tan lejos deba llegar, guiado por su anhelada meta. En este personaje se ve reflejada la persistencia de los sueños, pues sin importar los muchos vaivenes de la expedición, conserva la calma.

«¡Al diablo con tus cálculos! –replicó mi tío con un gesto de cólera–. ¡Al diablo tus hipótesis! ¿En qué se fundan? ¿Quién te dice que este corredor no conduce directamente a nuestra meta? Por otro lado, yo ya tengo a mi favor un precedente. Lo que hago ya lo hizo otro, y donde él triunfó, también puedo triunfar yo.»

·         Hans: un cazador que los  Axel y Otto Lidenbrock conocen en Islandia. Lo contratan como guía y los acompaña durante el viaje, desde el principio hasta el final de la travesía, adentrándose también con ellos a las adversidades, desdichas y maravillas. Su personalidad es muy apática y taciturna, aunque, en los momentos difíciles se ve su solidaridad con Hans y Otto Lidenbrock, ayudándolos hasta en los momentos más funestos, sin importar su falta de expresividad con respecto a sus emociones.
Hay otros quienes no cumplen gran importancia o participación en la novela, como Grieten, la amada de Axel.
Esta es hasta ahora la novela de Julio Verne de la cual más he disfrutado y sin duda alguna de las mejores a destacar. Debido a su exorbitante imaginación, construcción y desarrollo se lleva tal reconocimiento.
Lo negativo de ella es que –además de las típicas explicaciones científicas que resultan densas, como en todas las obras del autor (aunque sea menos densos en este libro a comparación de otras como Veinte mil leguas de viaje submarino) –, para los que la lean con ansia por toparse con esas criaturas y paisajes sorprendentes del centro de la Tierra –en especial luego de haber visto primero la película–, no será tan acogedor, ya que, la mitad de la novela consiste en la planeación del viaje, llegada a Islandia, descenso al volcán y todos aquellos actos anteriores al adentro de la travesía. Sin embargo, esto es necesario, para poder que la historia siga un buen hilo de desarrollo, sin ser aburrida, sin importar que lo más deseado sea la aventura, fantasía, ciencia y demás temas que vienen pasada la primera mitad del libro.
Por último, un rasgo merecedor de ser destacado es el final, que crea ambigüedad y dudas sobre el resultado de la expedición.  

Calificación final: 9.4