lunes, 4 de septiembre de 2017

Reseña: "El retrato de Dorian Gray", de Oscar Wilde

El retrato de Dorian Gray” (título original: The Picture of Dorian Gray), es una novela escrita por el autor irlandés Oscar Wilde, publicada por ver primera en 1890. Considerada un clásico moderno de la literatura, perteneciente al género gótico, la cual en sus inicios fue muy criticada.  

La obra gira entorno a la vida de Dorian Gray: cómo esta evoluciona por culpa de los placeres y la juventud. Dorian es un muchacho con una gran belleza, que lo hace admirable por todos; al principio es inocente, tímido, humilde e ingenuo. Se hace amigo del pintor Basil Hallward, quien le tiene gran aprecio, puesto que según él, Dorian le es una fuente de gran inspiración para su arte, por lo que se preocupa mucho por este.
Basil se compromete con Dorian a retratarle y es en esta ocasión, durante la creación del retrato, que el muchacho conoce a Lord Henry –coprotagonista–: un hombre con ideales liberales, inmorales, cínico y de poca preocupación salvo por la satisfacción de los placeres y pasiones, puesto que en ello consiste su filosofía de vida: «Curar el alma por medio de los sentidos y los sentidos por medio del alma», sucumbiendo ante cualquier tentación, alejado de los prejuicios o los valores morales, siendo lo único importante el placer. Por ello admira mucho la belleza y juventud de Dorian Gray, ya que considera a estas dos cosas como lo único verdaderamente importante.  
Lord Henry le habla a Dorian del valor de la belleza que posee, envidiable por cualquiera. Le comparte a Dorian su hedonismo, asiéndole ver que en el futuro se hará viejo y horrible, y entonces se lamentará por todo lo que no hizo. Cuando Basil termina su obra… su majestuosa obra de arte, en la cual pintó a la perfección el al joven Gray, es cuando Lord Henry le dice que aquel retrato siempre será igual, sin perder su hermosura; en cambio, Dorian envejecerá y perderá todo de lo que goza en su día, sin aprovechar su edad. Esta idea aterra al joven y por ello expresa en forma de plegaria su deseo porque fuese al revés: que él jamás envejeciera y en lugar de ello fuese el cuadro quien se volviese anciano y feo con el pasar del tiempo.
Para fortuna y desgracia de Dorian, sus anhelos se volverían realidad: al avanzar la novela, vemos que Dorian, a pesar de los años, conserva intacta su belleza, sin salirle ni una mera arruga o imperfección, mientras que, en su lugar, es el retrato quien va adquiriendo arrugas, canas y demás muestras de la decrepitud. Sin embargo, no todo sería tan bello para el afortunado longevo. Este se hace íntimo amigo de Lord Henry y por culpa de ello, Henry termina corrompiendo al inocente e ingenuo muchachito, quien decidió junto a él, entregarse a probar todo placer existente, con miedo a envejecer y así morir sin haber vivido en realidad. Cada vez que Dorian comete un pecado o realiza algún acto malvado, ahí estará el retrato para recordárselo, enmarcando en su faz pincelada las muestras de sus errores. O sea que, mientras Dorian conserva un rostro hermoso, el retrato posee el verdadero ser de Dorian, como debería ser; la forma verdadera del alma de Dorian.
El libro toca extensos temas, tales como el narcisismo, la juventud, el miedo a la vejez, u otros filosóficos, existenciales y morales, enmarcados en la vida del apuesto Dorian Gray. En sus comienzos, este libro fue fuertemente criticado y atacado, pues se le consideraba inmoral y peligroso para los jóvenes, debido además a factores ligados a la homosexuales, lo cual por aquella época era inclusive considerado un delito execrable. Por ejemplo, se puede ver en el comportamiento y trato de Basil hacia Dorian que este llega a desarrollar cierto grado de amor por el protagonista –un amor homosexual–. Si bien esto no es muy claro, es porque el mismo autor tuvo que hacer ciertos cambios por culpa de las críticas. En la primera edición del libro, a Basil podía apreciársele más fácil su orientación sexual.

Pero, como dijo Oscar Wilde en esta misma novela: “Los libros que el mundo llama inmorales, son libros que muestran al mundo su propia vergüenza.

En una carta, Wilde dijo que los personajes de El Retrato de Dorian Gray son, de diferentes formas, reflejos de sí mismo: "Basil Hallward es lo que creo que soy; Lord Henry lo que el mundo piensa de mí; Dorian lo que me gustaría ser en otras edades, tal vez." (dato extraído de Wikipedia).
Oscar Wilde, busca crear una crítica a la sociedad victoriana de aquel entonces, cuestionando temas tales como la belleza, los placeres, la forma de vivir y demás. La prosa con la que está escrito el libro y la estructuración tan detallada de cada uno de los personajes, hacen de “El retrato de Dorian Gray” una amena y fina obra literaria. 


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